martes, 3 de octubre de 2017

Más allá de la nutrición están las personas. Por el fin de la sinrazón.


Desde el principio este blog se dedicó a lo que todos leéis arriba en mi página: Dietética, dietoterapia, alimentación y nutrición. Y bueno aunque alguna vez he hablado sobre diversas polémicas que recorren el nutri-mundillo, nunca había hablado del “y todo lo que me apetezca”.

La verdad es que me comprometí hace unos días en twitter a hacer un post sobre los consensos y recomendaciones de expertos y de distintos organismos, a hablar sobre si algunas de ellas eran contradictorias y si debíamos confiar a pies puntillas en eso.

Pero realmente en estos días no me sale hablar de eso. Tengo gran parte de mi familia en Cataluña y a muchos amigos de la infancia. Allí llevo pasando navidades desde hace muchos años, he trabajado de cartero en Manlleu y todos los años visito varias veces dicha Comunidad Autónoma. Y estoy muy preocupado por las noticias que llegan de allí y lo que veo en el resto del estado.



Realmente creo que en la vida hay prioridades, y mi prioridad de hoy no es debatir con los “escépticos” sobre si la miel puede “curar” el refriado, o sobre si el ajo, la cúrcuma o el brócoli tienen propiedades antitumorales. Cuando tenga ánimo y me cabreen pues le daré duro, pero hoy no estoy para eso.

Hoy hablaré de política, por lo que el que no quiera leer sobre el tema, y siempre que desee, ruego vuelva en próximos post.


Cada uno puede tener sus prioridades en la vida, pero para mí, las más importantes que debe asegurar cualquier estado son la libertad, el respeto, y la seguridad. Algunos amigos míos viven en otros países en los que no se sienten seguros por la calle, y envidian a los países europeos por ello. En el pueblo en el que trabajo, hasta en pleno centro hay personas mayores que tienen la puerta abierta de su casa la mayor parte del día, porque sí hay seguridad. 

Sentirse libre también es vital en nuestras vidas, y aunque entre todos, establezcamos unas normas, estas deben ser coherentes, lógicas y proporcionadas, para que en una sociedad pueda existir una convivencia pacífica y positiva para todos. E igual como la sociedad cambia, las normas también deberían adaptarse a los nuevos tiempos y a las nuevas demandas de la sociedad. El fin debe ser ese, asegurar la convivencia pacífica entre todos y que la mayor parte de ciudadanos se sienta cómodo con ellas. 



Lógicamente, una vez establecidas esas normas, hay unos organismos que han de hacerlas cumplir, las fuerzas de seguridad y los jueces, como en cualquier estado de derecho.
¿Cuál es el problema?

El problema es cuando una parte de la sociedad se siente maltratada. Cree que las normas no son justas, y que tienen que cambiar. Seguramente esta parte de la sociedad, tenga sesgo, como todos, seguramente miren las cosas desde su perspectiva, como todos, seguramente hayan dicho cosas muy desafortunadas e injustas, como todos.

Seguramente esas cosas no hayan ayudado a que sean bien vistos por las personas que sí se sienten cómodas con esas leyes antiguas y que creen que no hay ningún motivo para actualizarlas.

Quizás el que entidades políticas como la Generalitat de Catalunya y el Estado Español, actualmente tengan gobiernos totalmente contrarios en lo identitario no ayuda al dialogo, y el que se hagan cosas de una forma unilateral y saltándose esa ley antigua que muchos quieren cambiar, pero que todavía no se ha hecho, entorpece el entendimiento con la otra parte.



Ayuda menos todavía, y legitimiza totalmente al otro bando si se hace uso de la violencia. Y más aún si se hace contra gente indefensa, contra ancianos, ancianas, jóvenes y adultos que su única arma es un trozo de papel. 



De hecho, tras el referéndum unilateral del 1-Oct la prensa internacional señalo lo sucedido en Cataluña como un episodio vergonzoso para la democracia española y para el gobierno de Rajoy, que seguramente fue el que dio las ordenes a los policías y guardias civiles que entraran en los colegios para hacer cumplir la ley a toda costa, costase lo que costase.



Creo que el gobierno de Rajoy fue responsable de eso, pero también lo fue el gobierno de la Generalitat, por seguir a toda costa con la intención de celebrar dicho referéndum, cuando ya se intuía que se iba a liar. Si sabían lo que podía pasar, y que podía haber heridos, ¿por qué no suspendieron el referéndum? ¿Sabían que una actuación policial así les legitimaría y pondría a la gran mayoría de la sociedad catalana de su parte?¿Querían eso?

¿Cómo son tan subnormales los que gobiernan en España de dar órdenes de entrar en un colegio cuando se sabe a ciencia cierta que va a haber heridos porque no se van a querer entregar las urnas?¿No veis que eso es caldo de cultivo del independentismo?¿Que la violencia genera odio?¿Qué se está dañando el nombre de España internacionalmente?¿Qué van a argumentar que estamos en una dictadura?

Sinceramente creo que se debería haber dejado votar, tal y como se hizo el 9 de noviembre de 2014. Todos sabían que ese referéndum era igual de ilegal que este, y de hecho, su legitimidad fue nula. Sirvió para inhabilitar a algunos políticos, y para poco más.

Pero ahora parece que ya no hay marcha atrás. La semilla del odio está sembrada. Y que no me vengan ahora diciendo que unos son los buenos y otros son los malos. Que en Cataluña la tv3 no manipula...

  
...que en las escuelas catalanas no se “adoctrina” y que pasear por algunos lugares de Cataluña con la bandera o la camiseta de España es normal y totalmente respetado por todos los independentistas. 

Aquí manipulan todos. Manipula tve, manipulan la historia y de hecho cambian la ley educativa cada vez que se cambia el gobierno del estado, y en España se “adoctrina” igualmente a los niños. Cada parte adoctrina a los suyos y la consecuencia es que cada vez estamos más alejados, cada vez hay más odio, y el odio no genera nada bueno.

Los ciudadanos tendríamos que analizar a quién beneficia este ambiente tan polarizado hacia la identidad de cada uno, y tan lejos de los problemas reales del día a día. ¿No estará beneficiando a los gobiernos corruptos de ambas partes?¿No estaremos dejando de hablar de corrupción y de que merecemos otra clase política y nos están llevado al odio al diferente, odio al español u odio hacia el catalán que no se siente español?



Lo que está claro es que ambos bloques están enrocados. El bloque independentista, tras lo sucedido el domingo 1 de Oct, ha conseguido ganarse a la mayoría de la sociedad catalana. Y lo ha conseguido con trampa, saltándose las normas. Pero lo ha conseguido. El problema es que esto puede tener graves efectos secundarios. Porque ahora España es un estado opresor, y sus fuerzas de seguridad son fuerzas de “ocupación”. Y hay que hacer todo lo posible por echarlas. Y de hecho están yendo a por los miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado. Muchos quieren vendetta tras lo del domingo.



 Pero realmente, los culpables principales de los actos violentos del 1 de Oct no fueron el guardia civil o el policía llamado Pedro, Juan o María. Fueron sus mandos. Los que les ordenaron desplazarse allí, dejando en sus hogares a sus mujeres, o maridos y a sus hijos, y los que dieron las órdenes de entrar a los colegios a toda costa. Ellos ¿podían negarse? Sí, lo hicieron los mosos, pero no es lo mismo. ¿Por qué? Porque los mosos, la policía autonómica, tenían el respaldo de su gobierno autonómico para no actuar, sin embargo el estado español fue el que dio las órdenes de intervención el domingo pasado. Si las fuerzas de seguridad no obedecen, no solamente se arriesgan a perder su trabajo, sino se les puede acusar de desacato a la autoridad, con la pena que eso representa.

Y ahora, ¿qué? Pues por las noticias que me llegan desde Cataluña la cosa está muy muy mal. Y desgraciadamente no descarto que vaya a peor. La semilla del odio y del rencor sigue creciendo en los dos bandos, cada vez estamos más lejos y algunos medios de comunicación están actuando como medios de propaganda comparables a la época del nazismo en Alemania.



Y bueno, tras la preocupación que me llegaba desde Cataluña, esta tarde leí en la prensa que el Rey daría un mensaje institucional a la nación. Yo soy republicano, pero esperaba que el rey diera un mensaje para tranquilizar los ánimos a ambas partes. Para relajar el ambiente hipercrespado tras lo del 1Oct. Pero el rey se ha posicionado totalmente con el bando de la actual ley. Con el bando de la Constitución y con el bando de que Cataluña es España y no dudéis que lo seguirá siendo.



Tras el mensaje del rey mi preocupación sobre la situación ha aumentado en gran manera. Creo que se nos está preparando para lo peor. Y creo que esto dañará gravemente a ambas partes. Si hay convivencia pacífica y con respeto, salimos ganando todos. Si hay odio, imposición y tergiversación, somos más débiles y perdemos todos.

Y, ¿qué deben hacer ahora los políticos?¿qué deben hacer ahora los ciudadanos?

Seguir por la vía actual está destinado al fracaso total y absoluto, y no solo pone en peligro la convivencia, sino que nos puede acercar al abismo, a una tragedia con muertos por ambas partes, y en la que nadie será inocente.

La declaración unilateral de independencia sería si cabe un error más fuerte que las órdenes del gobierno del PP de entrar en los colegios a por las urnas cueste lo que cueste. Un error que legitimaría en parte la tragedia.

La declaración unilateral de independencia uniría a gran parte de españoles igual que ha unido a los catalanes la brutalidad de la actuación policial del 1 Oct.

Por otro lado la suspensión de la autonomía catalana y hacer uso de herramientas constitucionales que nunca se han usado, te puede traer no pocos problemas. ¿Os imagináis al ejercito en Cataluña con tanques restableciendo el orden constitucional?¿Qué pensaría el mundo de España?¿País democrático con los tanques y el ejército en la calle y los catalanes sin el derecho a decidir un marco diferente al constitucional?¿Qué consecuencias traería para nuestra todavía maltrecha economía una situación así? 

Recordemos la importancia de Cataluña y Barcelona para el turismo nacional. ¿Vendrían los turistas a una comunidad española intervenida, con su presidente en la cárcel por sedición y con el ejército armado hasta los dientes en la calle y una sociedad para la cual la policía, la guardia civil y no digamos el ejército son fuerzas de ocupación?

Por favor, seamos sensatos. Pensemos con la cabeza de una vez. Esta escalada nos va a llevar a la autodestrucción. La historia del pueblo catalán ha estado unida a la de los pueblos españoles por muchos siglos. No dejemos que los radicalismos nos separen. No dejemos que la semilla del odio germine en nuestros corazones. Somos hermanos, y en un mundo global, juntos llegariamos mucho más lejos que separados. 

Pero hagámoslo con respeto, escuchando al que piensa diferente, negociando con ellos, pactando, cambiando las reglas del juego para, si queremos, que todos podamos jugar juntos. No sigamos dando argumentos a los de los extremos de uno u otro bando. Sentido común por favor, sentido común. La imposición nunca se hará con la razón, y el camino de la unilateralidad, el de la ilegalidad constante, por lo general no conduce a ninguna parte.



Sinceramente cada vez confío menos en los políticos. Pero sigo creyendo en mucha gente que forma parte de la sociedad catalana y en la sociedad del conjunto del estado español. Hay muchos intelectuales, muchas personas de bien, que no quieren seguir este camino de odio, quieren volver a construir puentes, quieren la paz. Escuchemoslas, y no sigamos como borregos las instrucciones de gobiernos corruptos que sólo saben buscar sus propios intereses.

El autor de este humilde blog se posiciona por la vuelta a la PAZ, a la seguridad, por la democracia, por la negociación y por el restablecimiento de la convivencia y el fin de esta espiral que está derivando en unos niveles de odio al diferente que si se perpetúan, puede acabar en una vuelta a los errores del pasado que costaron casi un millón de vidas en nuestra guerra civil.

 Esperemos que más temprano que tarde el sentido común vuelva a nuestros dirigentes, vuelva a muchos de nosotros, y que si no son ellos los que buscan el dialogo y si siguen por el camino de la confrontación, les demos la espada, y les presionemos hasta obligarlos a negociar. No olvidemos que en una democracia la soberanía recae en el pueblo y el pueblo tiene el derecho a elegir y a CONTROLAR a sus gobernantes. Luchemos por ello, y presionemos de forma pacífica por la búsqueda del entendimiento y el fin de esta sinrazón de odio y violencia. 












2 comentarios:

  1. ¡Enhorabuena!, has expresado lo que mi sentimiento de pena y frustración, de indignación y preocupación no me dejaba exteriorizar, has puesto voz a mi silencio que no es sino el fruto de la impotencia que me provoca esta terrible situación de necedad de los unos y los otros.

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  2. Muchas gracias por comentar José María. Esperemos ver un poco de sensatez en los que nos gobiernan estos días, y crucemos los dedos porque se enfríen los ánimos, que hacer las cosas en caliente puede traer todavía más problemas.

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